LAZARIS

La Magia de Recibir

Este artículo es una transcripción parcial de la grabación llamada

“La Magia de Recibir: Una Nueva Dimensión del Éxito”

Es una alegría estar con ustedes y trabajar con ustedes… Y una vez más, vamos a echar un vistazo, un vistazo más profundo a recibir… En tus Momentos más Oscuros, sabemos, hay momentos en los que tú decides que recibir simplemente no funciona, o que tú no puedes hacerlo. Dependiendo de tu particular inclinación para autocastigarte, inculpar o criticar, lo diriges ya sea a tu función de recibir o lo diriges a ti mismo. Uno u otro es un fracaso para ti, eso es seguro. En esos momentos más oscuros… Pero en efecto, en los Momentos más Luminosos (los cuales son, de hecho, los momentos más verdaderos), tú absolutamente sabes que has aprendido una cantidad enorme acerca de la habilidad, la función y la maravilla de recibir. Y más que sólo aprender acerca de eso, lo has hecho. Lo haces, y has sido hermosamente consciente de recibir la generosidad, la abundancia, el cuerno de la abundancia del éxito– o al menos partes de él– a tu realidad. Tú sabes que recibir funciona y que tú también funcionas. En esos Momentos Luminosos, en esos Momentos más Verdaderos, has recibido con mucha consciencia. Más y más estás saliendo de tu propia oscuridad personal y entrando a tu Luz muy bella y personal. Y en esos Momentos Luminosos y Verdaderos, vas a encontrar que recibes más de lo que te has permitido antes. Más y más la oportunidad de recibir estará ahí. Pero a pesar de que permites y eres consciente de tu función de recibir, eso no sucede con suficiente consistencia. No te puedes fiar de eso lo suficiente. No te sientes suficientemente confiado para fiarte del fenómeno de recibir. Simplemente aun no puedes estar en intimidad con eso. No puedes estar cerca de eso, sensible a eso, vulnerable con eso y confiando en eso para apoyarte en él, sabiendo que estará ahí cuando necesites que esté, cuando quieras que esté, cuando tenga que ser. Y más allá de este factor de consistencia, confiabilidad y confianza, también está la Magia de Recibir. La Magia de Recibir ofrece toda una nueva dimensión de logro, toda una nueva dimensión de éxito. Sin embargo así de maravilloso como suena, la Magia asusta. No aterroriza quizás, pero asusta. Y asusta no porque no puedas repetirla, pues seguro que sí puedes, pero asusta porque es tan insondable… es tan abstracta y misteriosa. De hecho, su magia parece estirarse más allá de los límites del lenguaje. Y entonces, te niegas a ti mismo la misma magia que pudiera abrir puertas y amplias vistas de oportunidad. Y como tú has escogido para ti mismo un destino como Hacedor de Mapa, como Creador de Realidad, el siguiente paso fuera de la oscuridad es el de tomar parte, atraer, abrazar el cuerpo entero de la Magia de Recibir… A primera vista, los Logros y la Magia de Recibir parecen estar de alguna manera casi opuestos en algun tipo de continuo. Uno es muy activo y el otro parece por su naturaleza muy pasivo. Uno parece estar en el origen de la causalidad; el otro, al final de permitir. Uno parece muy dinámico y el otro parece muy receptivo. Pero son, de hecho, mucho más parecidos que diferentes. Pues la verdad, recibir parece tan pasivo a veces, pero (abiertamente o sutilmente) es tremendamente activo. Así como está en el extremo del continuo de permitir, recibir también está definitivamente en el final causativo, ya que tu disposición de recibir puede ser la misma energía que causa la realidad que estás buscando. Y de hecho, la mera energía de “hacer” en la Naturaleza de Lograr, también se vuelve la energía del “hacer” involucrada en La Magia de Recibir. Recibir es una energía. No es una póliza de seguro. No es una garantía al éxito. Recibir es una energía para respetar, para utilizar, para aprovechar, para generar. Recibir es un subibaja como un balance entre soltar la reticencia o el rechazo a recibir y activamente comprometerme y abrazar con fuerza todo lo que verdaderamente quieres recibir. Recibir no es amigo ni enemigo, pero funcionará como uno de ellos dependiendo si tú eres tu propio amigo o tu propio enemigo. Estas pistas son las mismas tanto para Logros como para Recibir – y en estas pistas está oculta la Magia de Recibir.

La Primera Pista

La primera pista nos dice que Recibir es una energía. Verdaderamente es una energía que está viva, una energía palpable y vibrante. Existe no independientemente de ti, sino que puede y está a veces, separada de ti. Es una energía a la que puedes entrar y salir en lo que pareciera ser menos que una manera consciente. Tiene sus límites, su esfera de influencia, su esfera de impacto. La primera clave al fenómeno de Recibir es que tu ya sabes como hacerlo. Tu ya recibes – ¡y no sólo las cosas buenas! Verás, tú no necesitas aprender cómo recibir. Necesitas aprender la magia y el permitir, pero tu ya sabes la función. Tú ya lo estás haciendo. Piensa por un momento acerca de alguna constricción en tu vida, algún fracaso, algo que salió mal. Nos vas a decir honestamente que te sentaste y programaste para eso –que te sentaste y dijiste, “Ok, ¿cómo le hago para crear que me despidan de mi trabajo? ¿Cómo puedo crear un desastre financiero? Cómo puedo crear un accidente de auto? ¿Cómo puedo crear una enfermedad?”… {risas}… ¿Tú te procuraste esa desesperación? No, tú no fuiste creando conscientemente esas cosas en el sentido de sentarte y tomar decisiones sobre ellas. Y es irónicamente muy seguido, una de las críticas que la gente tiene acerca del concepto de crear su propia realidad. “Bueno, yo no lo hice conscientemente.” Eso es lo que parece, ya que creas al causarlo, pero también lo creas al permitirlo. Y una de las muchas maneras en las que permites es a través de recibir. Cuando esto sucede, esas creaciones son el producto de tus creencias y actitudes, o de pensamientos y sentimientos limitados. Es un proceso de permitir que la realidad aparezca como una función de recibir. Tú ya sabes cómo. Tú ya sabes cómo. Ese no es el problema. El problema es dirigirlo, respetarlo, aprovecharlo y guiarlo. Sólo imagina lo que podrías hacer si lo pudieras utilizar. Mira qué tan “efectivo” – y usamos esa palabra un poco de broma y sarcásticamente – qué tan efectivamente puedes crear desbarajustes en tu realidad… {risas} … Sólo piensa qué podrías hacer si pudieras usar esa dinámica de recibir para traer sólo las cosas positivas que tú deseas. ¡Mira cómo recibes! Si tan sólo pudieras cambiar eso a una dirección positiva, sólo imagina lo que tu realidad podría ser.

Segunda Pista

La segunda pista para entender la magia es que recibir necesita ser respetada, utilizada, dirigida y generada. Si no respetas la energía, vas a sobreestimarla o subestimarla. De cualquier manera empezarás a darla por hecho. Y una vez que empieces a darla por un hecho, se vuelve invisible. Piensa en eso por un momento: en cualquier momento en que das por hecho algo o a alguien, se empiezan a volver invisibles. Ya no los ves más: ves lo que asumes o lo que proyectas—lo que das por hecho. Lo mismo es cierto en la energía. Una vez que es invisible, no eres tan consciente o tan capaz de responder – de ser responsable—de la manera que lo deseas. Y necesitas aprovechar la energía, lo que significa que “te adueñas de la energía” al apropiarte de tu habilidad de usarla como una herramienta para llegar desde donde estás hasta donde quieres estar. Si no aprovechas esta energía tratarás de contenerla, de poseerla. Apropiarte de la habilidad de usar la energía y tratar de contener el uso de la energía son dos cosas muy diferentes. Cuando tratas de contenerla, de hacerla “toda mía y sólo mía” – cuando tratas de ponerle fin, en sí y de sí misma, en lugar de que sea un medio hacia un fin más grande y más glorioso—tratas de poseerla en lugar de apropiarte de su uso. Tratas de controlarla en lugar de usarla. Cuando tratas de poseerla, tú eres poseído por ella. Cuando tratas de controlarla, tú eres controlado por ella. Entonces estás constantemente buscando cómo recibir, pero nunca te permites hacerlo. Constantemente te sientes inseguro de que alguien pudiera quitarte tu capacidad de recibir, así que no te atreves a usarla ni mostrarle a los otros que la tienes. Si no diriges la energía entonces tratarás de manipularla. Y cuando tratas de manipular, recibirla suele parecer como si se evaporara o desapareciera. Si no la generas, entonces tratas de dominarla. Y cuando tratas de dominar el recibir en vez de generarla, te vuelves esclavo, constantemente persiguiéndola pero nunca encontrándola, nunca conociéndola realmente.

La Tercera Pista

En tercer lugar, recibir es un balance entre desengancharte de las resistencias a recibir y tomar parte y abrazar completamente lo que quieres recibir. A veces recibir no es tan agradable, y la clave para eso es volverte consciente. Volverte consciente de recibir lo que ya está sucediendo – ya sea bueno o malo, ya sea que te guste o no – es la tercera parte de entender y alcanzar la magia.

La Cuarta Pista

Y la cuarta parte es entender esto: detrás de todo lo que haces, ya sea positivo o negativo, el hilo consistente es que tú quieres ser amado. Eso es lo que estás buscando detrás de todo lo que haces. Cuando miras a tu vida y ves las cosas positivas que creas—los éxitos, las oportunidades de trabajo, las relaciones, las amistades, la salud, las meditaciones, la claridad – ¿qué es lo que realmente estás buscando?, ¿estás buscando los dólares en el banco?, ¿realmente estás buscando el título que va con tu nombre?, ¿o no será que lo que realmente quieres es amor? Y hay tantos que mantienen eso como una abstracción. Pero deja que esto entre: “Estoy tras el amor” Todo lo que haces que se arruina, que se vuelve un problema, es tu intento torcido, pero un intento sin embargo para obtener amor. No hay una acción que no sea un intento de obtener amor, o de asegurarlo ya que lo tienes. Las cosas más despreciables hechas en el mundo se reducen a querer amor. Y las cosas más bellas también. Eso no justifica ciertos comportamientos, pero sí los explica. La cuarta clave a la magia es admitir el amor que buscas y los intentos para asegurar ese amor una vez que lo tienes. Cuando puedas entender estos componentes, entonces puedes acercarte a entender el fenómeno. Entonces te acercas entendiendo la Magia. Verás, recibir no es sólo sentarte ahí con tus brazos abiertos, esperando. Recibir no es rehusarte a tomar los pasos debido a que “Yo voy a recibir. No voy a programar ni procesar. Voy a recibir.” Recibir no es evitar lo que se necesita hacer. “El jardín necesita cortarse. Yo creo que recibiré el pasto cortado.”… {risas}… No se trata de posponer o de evitar procesar. No es esa clase de energía pasiva y desganada. Puede parecer pasiva, seguro, pero también es muy activa, muy dinámica, muy viva, una elección muy activa y muy consciente.

Las Resistencias

Las resistencia no sólo te previenen de recibir. También te previenen de entender los componentes precisos que son las claves. Las resistencias no sólo se manifiestan en la ilusión. Son estados emocionales que se manifiestan dentro de ti…. Las RESISTENCIAS TRADICIONALES son estas… (1) Has sido enseñado, condicionado (hay una diferencia entre los dos), manipulado, o amenazado al recibir. Algunos de ustedes han sido claramente enseñados. Estabas sentado de niño y mamá o papá, o el “bien intencionado” adulto te dijo: “Ahora mira, la única manera de salir adelante en este mundo es abrirte paso a empujones. Sólo hazlo por ti mismo. No puedes permitir que nadie te ayude porque entonces les deberás.” Muy seguido fueron bien intencionados. No estaban decidiendo: “Veamos si podemos dejar de arruinar a este niño.” Pero sí te dieron el mensaje de que la vida no es un regalo, que tienes que ganarte cualquier cosa y todo lo que hay en él. Recibir esta fuera de discusión. Algunos de ustedes fueron condicionados. Las palabras nunca se dijeron, pero te las enseñaron a través de sus acciones, su filosofía, y la manera como veían el mundo. Otros de ustedes fueron manipulados. Otros de ustedes fueron empedernidamente amenazados: “¡No hagas eso!” Fuiste enseñado, condicionado, manipulado, o amenazado en creer que recibir es débil, codicioso y egoísta… que sencillamente esta mal. (2) El Escudo Oscuro y la Ley Oscura Como niño pequeño, y luego otra vez como Adolescente, desarrollaste un aparato protector para protegerte del dolor, limitantes, bloqueos, contratos, beneficios ocultos y guiones que fueron forzados sobre ti. Desarrollaste un escudo, y a ese escudo le llamamos Escudo Oscuro, porque esta hecho primeramente de vergüenza, seguido de asuntos de merecimiento y culpa, y de adicciones mecánicas, emocionales o físicas. Es un Escudo Oscuro de autosabotaje y autocastigo. De una manera cósmica, es un escudo muy literal hecho de estos recursos limitados que estaban disponibles para ti en ese momento. Y sí hicieron su tarea. Pero también bloquea la energía positiva. Y entonces, con el Escudo en su lugar, te resistes a recibir. Bloquea el dolor, pero también bloquea el recibir. Y hasta que ese Escudo se desarme, es difícil recibir y es casi imposible hacerlo conscientemente, consistentemente con confianza y confiabilidad. El Escudo Oscuro es esa declaración que da orden al Caos Oscuro. El Caos Oscuro es el dolor. El Caos Oscuro es la fealdad. El Caos Oscuro es la decepción, desesperación, enojo, rabia, soledad, desesperanza y la vergüenza misma. Y para tratar con el Caos Oscuro, creaste la Ley Oscura que dice: “Nunca puedo ser feliz. Nunca seré exitoso. Nunca encontraré el amor. Siempre trataré, pero me quedaré corto. Tengo el toque de Midas de muerte y destrucción.” Esas leyes tan feas — declaraciones absolutas y únicas — dan orden al Caos Oscuro de tu vida, pero también te ciegan al Caos Luminoso, que es de lo que se trata el recibir amor. La Magia de Recibir es abstracta, insondable. Es mística. Es un Caos Luminoso. Y esta ley que trae orden al Caos Oscuro te ciega al Caos Luminoso que es recibir. (3) El Engaño y Fantasía del Ego. El engaño y fantasía de grandeza del ego es de ser mejor que, o menos que, los otros lados de la moneda llamados arrogancia. “Yo quiero todo el crédito. Si voy a crear, yo quiero obtener todo el crédito. No quiero tener que compartirlo con mis Consejeros, o mi Yo Superior, o mis Amigos Invisibles. No quiero tener que compartirlo con mi Alma, con Dios/Diosa/Todo Lo Que Es. Si obtengo este empleo, por Dios, quiero que sea lo que yo creé por mi mismo.” Así que recibir es una amenaza al ego. (4) Control. Otra resistencia es el control mismo — la inversión en la necesidad de controlar, de manipular, de ser un mártir, de fingir debilidad con autolástima. Si tu quieres estas agendas y el deseo de vindicación que se vuelven parte de ellas — si los quieres más que el querer recibir — harás una decisión para ellas en lugar de una elección para recibir. (5) Querer Ganártelo. No hay nada de malo con querer ganar. Hay muchas cosas maravillosas de ganar en la realidad, seguro que si. Y también puedes hacer cosas y ser recompensado. Pero recibir también es una de esas maneras para ir creando la realidad que quieres. Se suma a tus potenciales de lo que puedes hacer, porque hay algunas cosas en la vida que no te puedes ganar, y también quieres esas cosas. Y la manera como esas cosas vienen es a través de recibir. Si estás enganchado en ganar y ser recompensado, verás recibir como una amenaza – No a diferencia del ego que lo ve como una amenaza. También ganar y ser recompensado están asociados más de cerca con la energía masculina. Recibir es más una energía femenina, y desde el punto de vista de la energía masculina, la energía femenina es una amenaza. (6) La sexta resistencia es el enojo, amargura y resentimiento que sostienes acerca del amor — y sin embargo al mismo tiempo lo quieres totalmente. El hecho es que la naturaleza humana es para amar. Mientras estés dentro de ese escenario, muchas veces es difícil de ver. Pero una vez que salgas de éste, entonces te das cuenta: “Claro. La naturaleza humana es amar. No lo puedes evitar. Lo alcanzarás y siempre tratarás de moverte hacia él. El problema surge cuando estás aterrado por eso – debido al enojo, la amargura, el resentimiento, la humillación, el rechazo, el abandono, y la traición que han estado tan asociados con eso. Por un lado estás corriendo de amor tan rápido como puedes, y por el otro lado estás tratando de correr hacia él tan rápido como puedes. Para evitar ser destrozado, terminas sustituyendo algo en su lugar y llamándolo amor. Por ejemplo, tú dices que el amor es sufrimiento, y pruebas tu amor sufriendo, y esperas que otros sufran para probar su amor sufriendo también. Eso es martirismo. Para responder al dilema de querer y no querer amor, todo en el mismo momento, lo redefines. Por consiguiente, el amor es sufrimiento, o el amor es culpa. Si estás tan amargado y enfurecido, pero al mismo tiempo estás queriendo amor, vas a resistirte a recibirlo. (7) Resistencia a la Gratitud. Tú no quieres sentir gratitud, porque te han enseñado, condicionado, amenazado o manipulado en ver la gratitud como debilidad. Si estás agradecido, significa que alguien más hizo algo mejor que tú, fueron más amables que tú, son más poderosos que tú. Sentir gratitud es admitir que tú eres débil y ellos son fuertes. Creyendo eso, significa que no eres suficientemente bueno. Ahora, nada de eso es cierto, pero ese es el sistema de creencias que hace que no quieras estar agradecido. Y entonces no quieres recibir. Muchos de ustedes han trabajado y realmente han liberado estas resistencias, sin embargo todavía hay dificultad. La recepción no es suficientemente consistente ni confiable y tu no te sientes suficientemente seguro de eso. Y sugerimos que hay también lo que llamaremos razones más agudas.

Las Resistencias Agudas

1) Tienes tanto miedo de no obtener amor — o que si lo obtienes, lo perderás – que simplemente no confías en el amor. No piensas que puedes encontrar el amor o que lo puedas mantener. Y tenerlo y perderlos sería tan horrendo, tan doloroso, que no sabes si podrías. Algunos de ustedes han experimentado grandes pérdidas — una persona que murió, o la pérdida a través de malos entendidos o indiscreción. Y te das cuenta que un amor fue perdido, quizá debido a que no lo respetaste. Y te lastimó tanto que sentiste que no podrías volver a vivir eso. Por consiguiente no quieres recibir. No quieres la Magia de Recibir. “Me las arreglaré. Iré sin ello”. Detrás de cada constricción: quieres ser amado. Temerosos del amor y de asegurarlo, es la razón por la que muchos de ustedes no se permiten recibir con consistencia. 2) Una segunda razón y menos obvia es porque te aferras al pasado — a las proyecciones del niño, los absolutos del adolescente, las comparaciones, las competencias, las agendas ocultas, las inseguridades y los miedos, los fracasos y el dolor — todo lo que forma este telón de fondo del pasado. Frente a este telón de fondo el concepto de recibir es imposible o de chiripa, ya que el niño ha eliminado recibir de sus recursos, y el adolescente respondió al caos con negros y blancos de la realidad. Y no hay espacio en la competencia y la comparación para recibir. 3) Y la tercera y última de las razones menos obvias es debido al dolor. El dolor es diferente a la herida. El dolor es una separación y un anhelo. La herida puede ser dolorosa. El enojo y el miedo pueden ser muy dolorosos. Pero el dolor en si mismo y por si mismo esta separado de ellos. Y el dolor te separa de ti mismo. Te separa de tu Alma. No una ruptura total, no. Pero separa pedazos de tu Alma. En un sentido, pedazos de tu Alma se pierden cuando el dolor es demasiado para aguantar. No se muere — el Alma es inmortal — pero se separa. Pedazos fragmentados del Alma perfilan el camino del dolor. El dolor te separa. El dolor causa miedo. El dolor causa estancamiento y agotamiento. Aún cuando el recibir es una energía palpable y viviente, no tienes la energía de hacerlo, de permitirlo, de recibirlo. El dolor es así de debilitante. Es por eso que lo llamamos un reto espiritual para sanar ese dolor, para volver a conectar con esos pedazos de Alma, esos fragmentos perdidos hace tanto tiempo. Conforme puedas trabajar con tu dolor, ya sea físico, emocional, mental o etéreo, conforme puedas ir reparando el daño de ese dolor, entonces puedes abrirte a recibir. Para algunos, ese dolor es tan intenso que te paraliza y te agota tan completamente, que el abrirte a recibir pareciera fuera del alcance. Y algunas veces, el dolor es tan intenso que simplemente no puedes recobrar tu propia energía lo suficiente para acercarte y meterte a esa energía tan viviente y palpable. Y en tu dolor, te vuelves tu propio enemigo, y entonces el recibir funciona como tal. Así que aún si tu liberas las resistencias más tradicionales — como muchos de ustedes lo han hecho (a ese respecto lo han hecho bellamente) — pero aún te encuentras a ti mismo tan frustrado porque todavía no estás recibiendo. Muy a menudo las resistencias más agudas son menos obvias. El dolor, el pasado, y los intentos de crear y asegurar el amor se interponen en el camino de recibir. Conforme puedas ir entendiendo y desenganchándote de las resistencias, entonces verdaderamente puedes involucrarte a esa magia que te brinda una nueva dimensión de éxito y logros…

Técnicas

La Magia de Recibir se estira más allá de las palabras, pero ahí está y está en cada uno de ustedes. Y tú puedes usarla y permitir que se vuelva una parte de ti más grande, más profundamente importante y mágica. Si aún no estás listo para ya recibirla, puedes dejar que descanse ahí. Luego, cuando estés listo, podrá surgir y podrás usarla tan completa y totalmente como tú quieras. Ahora queremos darte algunas cosas con las que puedes trabajar muy concretamente. No es que tengas que tomarlas todas. Algunas veces, como hemos dicho, hay algunos pasos que son importantes: empieza aquí, haz estos. Pero con la Magia de Recibir puedes trabajar de muchas maneras diferentes, seleccionando y eligiendo, trabajando con lo que funcione para ti.

Trabajando con las Pistas

El primer paso que sugerimos es particularmente para aquellos de ustedes que quieran trabajar conscientemente. Esta técnica, sugeriríamos, es valiosa si lo quieres así de concreto. La primera técnica es tomar las “pistas” de recibir y trabajar con ellas para ti mismo. Recibir es una energía — una energía palpable y viviente — de la que puedes entrar y salir. ¿Qué significa eso para ti? ¿Qué significa para ti el que sea una energía, que es viviente, que es palpable, que puedes entrar y salir de ella? Dale significado. Dale valor. “Es una energía a la que debo respetar.” Ahora, ¿cómo puedes hacer eso? ¿Qué significa para ti respetar esa energía? ¿Cómo muestras ese respeto para no darla por hecho, para que no se vuelva invisible? ¿Y cómo la utilizas? ¿Qué significa eso? ¿Cómo se ve poseerla? ¿Cómo se vería y se sentiría para ti? Aprópiate de lo que significa dirigir esa energía. ¿Qué significa generar esa energía? ¿Cómo funciona para ti? ¿Qué significa que lo que tú estás realmente persiguiendo es el amor? Detrás de todo — lo más positivo o lo más negativo, lo más disparatado y lo más obvio – todo es en relación al amor. ¿Qué significado y valor tienen específicamente para ti? Estos componentes pueden tener significado, valor y pueden ser importantes. Pueden ser importantes en tu vida. Y así, trabajas con ellos, juegas con ellos, meditas en ellos, le hablas a tus íntimos en tu vida acerca de esto. Te juntas con esos amigos que ves en tu círculo espiritual y trabajas con estas ideas. Habla de lo que significa y busca las creencias limitantes o los pensamientos errados que vengan con eso, para que puedas desarrollarlo y dejarlo crecer y expandir, para que tenga significado y valor en tu realidad.

Despeja las Resistencias

La segunda cosa que es importante, quizás para todos ustedes, para que lo hagan a su manera, es despejar las resistencias, tantos las mundanas y las más agudas. Verdaderamente trabaja con ellas. Siéntate y di: “Ok, mira, mi resistencia es lo que me han enseñado. Pero eso lo sé ahora. Ya no soy más ese niño. Esa autoridad por cualquier razón me enseñó la idea equivocada. Ahora necesito sentarme con eso y tomar una decisión de que yo puedo librarme de ésta, ya que hacerlo de otra manera es manipular.” Ahora, si lo acabas de descubrir, eso es una cuestión diferente. Pero si tu eres una persona que sabe todo lo que hay que saber acerca de lo que tu mamá o tu papá te enseñaron, puedes librarte de eso ahora. No tienes que pasar semanas trabajando en eso. Puedes librarte. Hacerlo de otra manera, sería permitir que se convirtiera en una parte de tu yo manipulador. Puedes alejarte de eso. Y funciona igual con los otros: la resistencia del ego es para sentirte mejor que o menos que. La arrogancia de que tengas todo el crédito. ¿Por qué? ¿Por qué es eso todavía tan importante? Aclara esas resistencias mundanas o tradicionales. Pero luego ve que hay más profundo que eso. ¿Es el dolor? ¿Es aferrarte al pasado? o ¿es el estira y afloja entre: “Estoy tan desesperado queriendo el amor y tan aterrado de no encontrarlo, o de que una vez que lo encuentre, me lo quitarán”? ¿Qué puedes hacer acerca de esto? No tienes que sentarte en ese hongo el resto de tu vida. No tienes que quedarte ahí. Puedes cambiarlo. Puedes apropiarte de ello, verlo realmente y cambiarlo. Puedes dejar ir al pasado. No tienes que ser un prisionero. Puedes elevarte al reto espiritual y sanar el dolor.

Crea tu Propio Ritual

La tercera técnica — y algunos de ustedes tendrán un tiempo delicioso trabajando con esto–es crear tu propio ritual. Puedes sentarte con tu Yo Superior — o sólo permítete ser imaginativo y permite que tu propia intuición sea tu guía — para crear tu propio ritual de recibir. Podrás usar la meditación que está en esta cinta — donde cruzas los cuatro diferentes terrenos –los cuales representan la experiencia de los Cuatro Elementos. Tal vez quieras adaptar eso, cambiarlo ligeramente, o usar tu propia intuición para hacerlo a tú muy personal ritual que puedas usar con cierta regularidad. Algunos de ustedes que trabajan con nosotros con Los Sietes Rituales del Éxito [un taller de Lazaris], y uno de esos rituales fue el de recibir, el cual involucra varios papeles y manojos mágicos, trabajando con los centros de los chakras particulares. Tal vez quieras integrar o incorporar algunas de esas técnicas. O haces una especie de ritual donde abres los chakras y permites que sean inundados con una energía de recibir, a través de cualquier tipo de ritual con el que quieras hacer esto. Un Ritual significa una danza que haces, un patrón repetido que da a tu Inconsciente y a tu Subconsciente un mensaje que permite a tu Yo Superior y a tu yo físico saber: “Ah, esto es lo que hacen cuando quieren recibir amor.” Y en ese sentido entonces, así será.

Dando Sin Deber ni Obligación

La cuarta técnica que sugerimos será maravillosa para algunos de ustedes. Para otros, no va a ser algo que quieran hacer, y está bien. Esta es una de las técnicas más delicadas e intrincadas. Y es esta: que tú muy suavemente empieces a dar, sin ningún deber ni obligación, sin ninguna causa en particular ni efecto en la mente, sin ninguna expectativa de sacar algo de regreso. Lo que vas a hacer es sólo darle algo a alguien. No tiene que ser económico. Puede ser una nota, una carta, una llamada por teléfono. Puede ser muy intangible a ese respecto. Pero les vas a dar a ellos no porque sea su cumpleaños, o Navidad, o algún día festivo en particular, o como un regalo de agradecimiento por algo que hicieron para ti. No va a haber ningún deber ni obligación involucrado en esto. No va a haber causa y efecto. Ninguna razón como: “Te has realmente ganado esto,” o “Esta es mi manera de decirte gracias,” No. Sólo porque quieres dar. Sin causa. Sin efecto. Sin deber. Sin obligación. Ni tampoco esperes que debido a esto, vas a recibir, ¿lo ves? “Te voy a dar a ti y te voy a dar mucho. Tú, tú, tú ¡y tú! Y luego ¡yo voy a recibir mucho! Y de hecho eso sucederá, pero eso no es por lo que lo quieres hacer. Porque entonces eso se convierte en ganancia o se convierte en recompensa. Lo que quieres hacer es crear la resonancia. Crear la resonancia. Ya que lo que pasa aquí es que ahora hay una persona que está recibiendo sin ganárselo, sin merecerlo, sin ninguna recompensa atada. Y lo que estás haciendo es creando una resonancia donde recibir sea posible. Toda la creación de resonancia empieza con lo posible. “Ellos están recibiendo.” “Bueno, ellos lo están haciendo ¡porque yo soy el que les estoy dando!”… {risas}… Pero ellos lo están haciendo, ¿o no? Ellos están creando la realidad de recibir por ninguna razón en particular. Y eso significa que si tú pudieras dárselo a ellos, puedes dártelo a ti. ¿Eso significa que sales y compras una tarjeta que diga te amo mucho y te la mandas por correo a ti mismo?… {risas}… No. Pero puedes abrirte para permitirte que tu Yo Superior te de sin ningún deber, sin ninguna obligación, sin ninguna causa ni efecto en particular que tengan en mente, sin ninguna expectativa de que le tengas que dar de regreso. ¿Cuál es la frase? “Si hay un cuervo blanco, entonces no puedes decir que todos los cuervos son negros.” Si puedes crear una sola persona que esté recibiendo, entonces has creado una resonancia donde recibir sea posible. Recibir se convierte, entonces, en una resonancia que puedes generar. Ahora, como nosotros decimos, es delicado, ya que es fácil resbalarte a: “Ahora, ¿cuándo es que yo voy a recibir? ¿Cuándo es mi turno?” Entonces la técnica se convierte en algo diferente de lo que intentó ser. Así que trabaja sólo con ésta si te hace sentido — sólo si a ti te emociona.

El Disco de Recibir

La quinta técnica que sugerimos es que trabajes específicamente con ese disco, el cual recibiste en meditación. No tienes necesariamente que trabajar con esa meditación, pero imagina el disco en uno de los centros de tus chakras más altos — el tercero sería el más abajo de usar. Ahí encuentras este disco de energía, y es un color, un color específico. El color que tiene el centro del chakra no tiene que igualarse, y puedes usar una gama completa de colores. Puede ser el fucsia más maravilloso. Puedes ser el verde limón más increíble. Cuando quieres recibir amor, cuando estás tendiendo a estar un poco inquieto o un poco inestable en tu habilidad de realmente recibir, puedes cerrar tus ojos y permitirte imaginar ese disco. Quizás no es mayor que una moneda; quizás es del tamaño de un disco de hockey. Permite que salga a la superficie del chakra en el que está envuelto; luego deja que se proyecte hacia afuera y que se expanda. O aviéntalo al aire y permite que de volteretas y gire. Ahí suspendido, crece entonces para convertirse en este gran disco. Luego desde su centro, empieza a abrirse. Puedes entonces meterte a él y permítete a ti mismo estar totalmente envuelto en la conciencia más maravillosa y bella de que eres verdaderamente amado. Realmente permítete ser llenado. Perdónate a ti mismo por no haberlo recibido aún, y sólo llénate, sólo llénate, sólo llénate. Y luego salte, ciérralo, pon el disco otra vez en el chakra que corresponda. Si en tu entusiasmo olvidas ponerlo de regreso, este encontrará su camino a casa. … {risas} … “¡Oh, Dios mío! ¡Perdí el disco!” … {risas} … “¡No será eso justo como yo! Por supuesto. Todos los demás la vuelven a meter con esmero. ¡Yo la dejé ahí afuera!” … {risas} … “¡Quién sabe quien la tenga ahora! El perro del vecindario probablemente se lo robó.” … {risas} … “Ahora está siendo mejor alimentado y mejor cuidado que nadie más. … Él se llevó mi disco.” … {risas} … Así que el disco encontrará su camino a casa, pero la idea es de cerrarlo y ponerlo de regreso. Es parte del respeto, parte de honrar, de esa energía en particular. La técnica del disco es increíblemente poderosa, bellamente poderosa. Mientras más la hagas, mejor se vuelve.

Recibiendo la Habilidad para Recibir

Una sexta técnica que recomendamos es una que una vez dijimos y que parece tan obvia, y eso es recibir recibiendo. Quizás lo que quieres hacer es decirle a tu Yo Superior: “Mira, estoy teniendo un momento de la fregada al recibir. Así que la primera cosa que quiero recibir es la habilidad de recibir más elegantemente. Sé cómo hacerlo. No sé exactamente cómo sé, pero sé cómo hacerlo. Pero necesito hacerlo más elegantemente, y eso no lo sé, así que quiero recibir eso.” Trabaja con tu Yo Superior, quizás yendo a una meditación y solo di, “Aquí estoy. Haz lo que tengas que hacer. No tienes que decirme. No tengo que aprobarte. Sólo haz lo que tengas que hacer para que así yo pueda recibir.” Permítete recibir el recibir de tu Yo Superior, de tus Consejeros, de la energía misma de recibir — tan palpable y viva como es”. Lo que aquí es importante como la última de las técnicas que recomendamos es esto: cuando has generado algo a través de recibir, valóralo, dale significado, permite que sea importante. Muy a menudo lo que aquí sucede es que alguien pueda decirte: “¿Te das cuenta lo que acabas de hacer? ¿Te das cuenta lo que acabas de crear? Dios mío, ¡mira lo que te has permitido recibir!” Y dices: “Sí, está genial.” Y luego sigues haciendo otra cosa. ¡Espera un minuto! Dale tiempo. Deja que se sumerja. Te avergüenzas tanto, en ese sentido, tan centrado de atención y visible que no quieres ser así de vulnerable. Pero necesitas parar y darte cuenta: “Mira lo que hice. Mira lo que hicimos.” Además toma eso que generaste a través de recibir y amplifícalo, exprésalo, permítete absorberlo, permítete digerirlo. Deja que te nutra. Deja que tenga sentido. ¿Cómo hiciste eso? Pregúntate a ti mismo: ¿En qué estado mental estabas? No que quieras replicar eso cada vez, pero querrás estar alerta, consciente de eso. ¿Qué hiciste aquí? ¿Cuál fue la diferencia que permitiste entrar esto y no aquello? Expándelo para que tenga significado, para que así tenga valor, para que sea importante, para que empieces a desarrollar esa imagen en ti mismo: “Yo soy alguien que puede elegantemente recibir, y lo estoy haciendo más y más. Ese es quien soy. Ese es en quien me estoy convirtiendo.” Así que permítelo entrar cuando lo recuerdes, “Oye, mira lo que has recibido. Mira eso. No te lo ganaste. No hiciste eso a través de algún truco. Tú lo recibiste.” “¡Wow! Sí, lo hice.” Déjalo entrar. Permítete que sea una parte de ti. Porque conforme lo haces, creas entonces el espacio, creas la resonancia donde realmente recibirás más y más y más y más. Y por último, entonces, como hemos dicho tantas veces: La vida es un regalo de Dios/Diosa/Todo lo que Es. Lo tuyo es aprender a recibirla. Recibir es en un sentido, la forma más alta de logro y de crear. Y eso es lo que están aquí para hacer dentro de las miles de vidas que tienen. El regalo está dado. Tuyo es recibirlo. Y conforme puedas trabajar la magia, permite la magia, recibir la magia, entonces así, la recepción de lo que la vida es, y de los regalos gloriosos que puede ser, se vuelve … interminable. Con amor y paz … Lazaris.      

   


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